Viajar por trabajo: consejos para evitar el estrés

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Viajar por trabajo es parte fundamental e intrínseca de determinados tipos de empleos. ¿Sabemos lidiar con el estrés que cada viaje conlleva? Muy atent@ a estos consejos

Hay determinados empleos que requieren viajar a menudo otorgando a los empleados una dosis extra de estrés en su día a día. Aunque estemos acostumbrados o no lo tomemos en cuenta, viajar es estresante, aunque sea por placer. Sobre todo cuando tenemos que hacerlo en tren o avión, principalmente avión ya que se necesita más tiempo y el proceso es más “farragoso”.

En este sentido, se ha demostrado que aquellos empleados que viajan de vez en cuando suelen tener mayores picos de estrés que aquellos que lo hacen a menudo ya que están más acostumbrados a vivir con esas dosis de adrenalina. Además, ya conocen a la perfección los trucos y consejos que os mostramos a continuación para que viajar por trabajo deje de ser un trance, ¡debemos tomarlo con filosofía! Al final, el objetivo está en saber disfrutar y sacar el lado positivo de cada momento, estés donde estés. ¿Cómo?

  • Largas colas: mientras estás esperando para embarcar, facturar o cualquier otro momento tedioso que solemos vivir en el aeropuerto, trata de aprovechar ese tiempo “muerto”. Haz un repaso mental de la próxima reunión, organiza el trabajo pendiente o lee una novela entretenida. El tiempo bien aprovechado no cansa tanto y se pasa más rápido.
  • Traslados: planifica todo antes de llegar al destino, de esta forma evitarás la tensión propia del “no llego”. Ten siempre en cuenta que los aeropuertos suelen estar lejos del centro de las ciudades…
  • Trayecto: aprovecha el tiempo realizando tareas y trata de descansar y relajar la mente preparándola para lo que viene. ¡Un rato contigo mismo@!
  • Diferencia de horarios: hay personas que necesitan una semana previa para comenzar a habituar su reloj natural. Lo normal es poner horas antes de embarcar los relojes ajustados al destino, así nuestra mente irá “cambiando el chip”. Aunque, a decir verdad, si el viaje es para uno o dos días, será inevitable andar un poco “locos” ya que no tendremos tiempo de acostumbrarnos.
  • Alojamiento: no lo elijas con la visión de un turista sino desde el enfoque de que sea una estancia lo más cómoda posible.

Como habrás podido comprobar, podríamos resumir la clave de todos los puntos en dos palabras: anticipar (acontencimiento) y aprovechar (tiempo).

Con estos trucos lograrás disfrutar también de tus viajes de trabajo o, al menos, no vivir con el estrés “por las nubes”.

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